jueves, 1 de julio de 2010

notas examen ingles

4161 69 43 59
3914 70 28 53
4152 68 14 46
4013 76 34 59
4175 71 63 68
4194 55 32 46
4413 63 32 51
4213 61 18 44
4183 58 28 46
4358 64 28 50
4245 69 NSP
4088 66 39 55
3325 67 NSP
4320 64 18 46
4355 73 42 61
4171 59 43 53
4590 64 NSP
4466 77 18 53
4105 61 30 49
4157 68 43 58
4454 68 39 56
4545 70 NSP
4360 63 14 43
3942 57 14 40
4555 71 31 55
4373 67 47 59
4260 52 5 33
N.P. EXAM N.F.

notas examen ED.FISICA

4252 50 22 39 R
3928 57 32 47 R
4080 63 29 49 R
4261 57 35 48 R
4341 65 41 55
4178 54 41 49 R
4083 63 35 52
4005 67 49 60
3940 67 41 57
4164 76 33 59
4318 67 11 45 R
3981 51 NSP NSP
3996 64 27 49 R
4250 67 16 47 R
3631 69 49 61
1731 46 28 31 R
4221 54 40 48 R
3962 54 22 41 R
4352 50 27 41 R
4377 62 30 49 R
4139 64 35 52
4319 62 14 43 R
4258 72 22 52
4239 47 22 37 R
3892 46 31 40 R
1819 38 18 30 R
4451 63 11 42 R
3508 63 27 49 R
4225 68 35 55
4335 70 39 58
4343 48 22 38 R
4350 58 27 46 R
4398 53 22 41 R
4496 56 30 46 R
4507 73 39 59
4331 58 37 50 R
N-P- EXAM N.F.

notas examen musica

4291 59 34 49 R
4237 59 34 49 R
4324 69 37 56
4192 45 14 33 R
4130 53 18 39 R
4303 71 NSP
3979 60 36 50 R
4019 66 30 52
4267 62 18 44 R
4254 48 NSP
4243 65 69 67
3968 60 34 50 R
4289 46 36 42 R
4201 62 22 46 R
4169 NCR
4646 NCR
4644 58 49 54
4406 43 22 35 R
4515 NCR
2112 60 35 50 R
4107 48 37 44 R
4016 54 39 48 R
4209 NCR
4091 44 9 30 R
3966 48 24 39 R
4415 64 37 53
4484 67 NSP 40 R
4256 70 63 67
3657 NCR
4330 61 33 50 R
4143 58 NSP 35 R
4339 48 51 49 R
N.P EX N.F.

notas examen biologia

4482 59 32 48 R
3913 65 22 48 R
848 52 37 46 R
4235 72 35 57
4198 67 20 50 R
N.P. EXAM N.F.

sábado, 26 de junio de 2010

NOTAS EXAMEN Y FINALES PED. BASICA

4066 59 42 52
4219 66 24 49 R
4309 57 43 51
3948 72 43 60
4093 65 37 54
4631 57 65 60
3989 69 36 56
4181 61 36 51
4371 71 49 62
3936 76 68 73
4603 77 60 70
4217 70 43 59
3917 54 53 54
3903 62 19 45 R
4661 66 61 64
1444 58 42 52
4116 59 43 53
1530 57 18 41 R
4231 76 58 69
4365 65 60 63
4277 71 46 61
PROM examen NOTA FINAL

domingo, 20 de junio de 2010

TEMARIO EXAMEN

LOS TEMAS INCLUIDOS PARA EL EXAMEN SON: /seatn en este blog)
1. Preocupaciones y tareas de la filosofìa de la educaciòn
2. La relacion entre la filosofìa y la educaciòn
3. Las cuatro orientaciones pedagògicas y sus modelos curriculares
4. Educación cristiana y las teorías educativas: progresivismo, idealismo, etc.
5. Tres disertaciones: Concepto de curriculum en la educación cristiana
Principios básicos en la educación cristiana
Fines y objetivos de la educación cristiana

martes, 11 de mayo de 2010

EDUCACIÓN CRISTIANA Y TEORÍAS DE LA EDUCACIÓN

Las propuestas que a continuación se analizan tienden a destacar algún aspecto de la naturaleza humana. Todas ellas apuntan a aspectos parciales del ser humano, y sin ser falsos, son postulados que nos dan una visión sesgada de la realidad humana. Afortunadamente, en la educación cristiana es posible encontrar el equilibrio.
El esencialismo
Ligado al idealismo, destaca fundamentalmente las potencias racionales del hombre. La educación cristiana es amplia. Procura el desarrollo armonioso de todas las facultades: físicas, mentales y espirituales. No desconoce, por tanto, el desarrollo de las facultades mentales, por el contrario, considera que «la mente debe ser disciplinada en forma tal, que se desarrollen simétricamente todas sus facultades».
Cada facultad con la que Dios nos ha dotado debería ser cultivada al máximo grado de perfección, y eso incluye nuestras potencialidades intelectuales. En este punto concordamos con el esencialismo. Efectivamente, es necesario entrenar la mente para que todas las facultades puedan ser reforzadas y desarrolladas. «La mejora de la mente es un deber que nosotros nos debemos a nosotros mismos, a la sociedad y a Dios. Sin embargo, es fundamental no perder el equilibrio. El fin no es sólo intelectual.
El conductismo
Ligado al realismo y al positivismo, enfatiza la influencia e importancia del medio ambiente en la formación del hombre.
No negamos la importancia que tiene el medio ambiente. Tal como lo señala el conductismo, creemos que el medio donde las personas se desarrollan es importantísimo, sin embargo, hay aspectos con los cuales discrepamos muy seriamente del conductismo.
Creemos que en ningún caso la educación debe anular la individualidad de la persona al grado de ser manipulado. Dios dotó a cada ser humano de individualidad, la facultad de pensar y hacer, y en este sentido, la educación debe considerar nuestra personalidad única y distintiva. «La obra de la verdadera educación consiste en desarrollar esta facultad, en educar a los Jóvenes para que sean pensadores, y no meros reflectores de los pensamientos de otros hombres».

El conductismo niega el yo de cada uno. Tiende a tratarnos como máquinas o robots, sin considerar nuestras diferencias individuales. Tal planteamiento no armoniza con la visión bíblica del hombre.
Además, si bien el medio ambiente influye en las conductas de las personas, no creemos que el medio sea determinante. De hecho, no creemos en el determinismo en ninguna de sus formas en relación a las personas. Cristo claramente lo expresa al decir «y conoceréis la verdad y la verdad os hará libres» (Juan 8: 32).
Es famosa la opinión de Skinner en relación a que el hombre está «más allá de la dignidad y la libertad». Sin embargo, Dios tiene un gran respeto por la capacidad humana de autodeterminarse. Creemos en la importancia radical que tiene la voluntad humana. Es preciso comprender el verdadero poder de la voluntad. El poder que gobierna, que dirige, en la naturaleza del hombre es el poder de decidir o de escoger. Todo depende de la acción correcta de la voluntad. Este poder de elección lo ha dado Dios al hombre y está de su parte el hacer uso de él o ejercerlo.
El perennialismo
Ligado al neo-escolasticismo, tiende a considerar al hombre como un ente sólo intelectual, despreciando algunos otros aspectos igualmente relevantes. Otorga una importancia capital al desarrollo intelectual y tiende a despreciar algunos otros aspectos igualmente relevantes.
Le parece que el hombre sólo necesita desarrollar lo que está dentro de él. Pero semejante educación fomenta la presunción del estudiante, y lo aparta de la fuente del conocimiento y el poder verdaderos. Hace que el estudiante entre a formar parte de una elite en la que se considera sabio en su propia opinión y tiende a creer que es autónomo y no necesita de otro poder fuera de él mismo.
Por otra parte, la educación no es completa a menos que el cuerpo, la mente y el corazón sean igualmente educados. El carácter debe recibir una disciplina apropiada para su desarrollo completo y más elevado. Todas las facultades de la mente y del cuerpo tienen que ser desarrolladas y preparadas correctamente. Esto, porque la verdadera educación incluye el ser entero.



El reconstruccionismo
Hace énfasis en los cambios sociales que puedan efectuarse mediante la educación. En el mundo entero la sociedad está en desorden, y se necesita una transformación radical, un cambio social necesario y útil. Si ha de efectuarse un cambio permanente para el mejoramiento de la sociedad, la educación de las masas debe empezar en la época temprana de la vida.
No obstante, creemos que ese cambio social necesario y fundamental pasa primero por entender que el hombre precisa de un cambio en sus motivos, en sus intenciones y en su naturaleza. En ese sentido, no es el sistema el que produce mejores hombres, sino que son buenos hombres con caracteres nobles los que construyen sistemas adecuados.
El futurismo
Sólo cree en el futuro y en la preparación para el cambio. Los cristianos también creemos en el futuro. Sin embargo, nuestra esperanza no está centrada en lo que el hombre puede hacer en el porvenir, sino lo que Dios hará sin duda en un futuro muy cercano.
La educación cristiana no cree que debamos preparar a las personas sólo para un período temporal, específico, sino para la eternidad.
Los cristianos no concebimos el cielo en términos de quietismo ni contemplación. Creemos que será un futuro luminoso y activo en el cual facultad será desarrollada, toda capacidad aumentada. La adquisición de conocimientos no cansará la inteligencia ni agotará las energías.
El progresivismo
Ligado al pragmatismo, tiene una fe ilimitada en las posibilidades humanas de progreso continuo, enfatizando la eficiencia y la capacidad de adaptación a las circunstancias.
Manifiesta una tendencia a ensalzar los logros humanos más allá de toda prudencia. Sin embargo, el cristianismo, que es en esencia una forma de vida, un estilo de vivir que marca cada aspecto de la existencia ve las cosas de diferente modo. Un cristiano convertido entiende que toda facultad recibida del Creador se ha de emplear para Su gloria.
Es común que los autores progresivistas destaquen las bondades de lo que ellos llaman «educación superior», entendiendo por esto el alcanzar lo más altos logros académicos y científicos. Sin embargo, dichos logros son pocos comparados con la verdadera educación superior que no es otra cosa que conocer a Dios.
El humanismo
Ligado al existencialismo, hace énfasis especial en las condiciones afectivas del ser humano, y en las posibilidades de desarrollo que tienen las personas cuando se consideran los aspectos emocionales y los sentimientos.
El humanismo enfatiza la necesidad de que los jóvenes sean preparados para resolver problemas. Además, los estudiantes deben desarrollarse en un ambiente donde prime un clima de aceptación y bondad. En ningún caso el maestro debe perder el dominio propio, manifestar impaciencia y dureza, y falta de simpatía y amor.
Nuestras divergencias con el humanismo no van en relación al método de tratar al alumno, sino más bien en los supuestos que subyacen a ese trato. Para el humanista, todo ser humano nace bueno y el sistema es el que lo echa a perder. Desde esa perspectiva, hay que dejarlo que saque naturalmente desde sí los elementos que naturalmente serán hacia el bien. Eso lleva a creer en una educación no directiva, donde en realidad nadie enseña, sino que los padres y los maestros simplemente se convierten en facilitadores de la enseñanza o del aprendizaje.
La realidad -desde la perspectiva cristiana- es distinta. Es necesario crear un clima democrático para ciertas cosas, como el respeto a los intereses y necesidades particulares de cada estudiante; sin embargo, en lo que se refiere a la dirección y formación es necesario una guía adecuada. En este sentido, la educación cristiana es directiva. Hay pautas claras que deben ser entregadas y seguidas por los estudiantes.
Rogers habla de la formación de una «libertad responsable», sin embargo, la responsabilidad por la que ellos abogan es una responsabilidad cambiante, relativa; es una responsabilidad que finalmente se toma en irresponsabilidad.
Por otra parte, la presuposición fundamental del sistema humanista, específicamente de Carl Rogers1 es que la solución de los problemas se debe hallar en el hombre mismo. Ellos creen que el ser humano posee los recursos adecuados, de los que se puede disponer por la utilización de técnicas no directivas.
El punto de vista no directivo asigna un gran valor al derecho de cada individuo a ser psicológicamente independiente. Todo lo cual nos lleva necesariamente a la idea que el hombre no necesita nada fuera de sí mismo y en eso se incluye la no necesidad de Dios.
Sin embargo, en la Biblia se aprecia un tono directivo, donde al hombre se le señala sin ambigüedad qué debe hacer ante las más variadas circunstancias, siempre, por supuesto, considerando la inteligencia humana y las facultades que Dios le ha dado de discriminar entre una situación y otra.
En este sentido, el maestro no puede asumir una posición neutral. Una de las mayores tareas de cada maestro es ser un modelo y ayudar a sus alumnos a que establezcan métodos de resolución de problemas que sean apropiados, y la de cambiar los que sean impropios.
El Movimiento Antiescuela
Las tendencias de descolarización tienden a creer que el ser humano, de manera autónoma, podrá solucionar sus problemas y que la escuela no soluciona los dilemas más profundos del ser humano; al contrario, los agrava.
Para Illich y Reimer, ideólogos de esta postura, la escuela parece realizar un papel decisivo en la lucha por el poder entre las naciones. Además, ellos piensan que la escuela consolida la segregación social, tanto entre los hombres como entre las naciones». Es obvio que esta postura nace de una interpretación marxista de la realidad.
Es cierto que una educación entendida sólo como escolarización, lleva a excesos como los señalados por estos autores. No están errados al afirmar que una escuela mal enfocada sólo centra su atención en la obtención de títulos y logros académicos y olvida otros aspectos esenciales.
Concordamos plenamente con esta postura. No obstante, seguimos creyendo que la escuela tiene un rol importante que cumplir, siempre y cuando sus lineamientos sean efectivamente trazados a partir de conceptos y principios cristianos claramente establecidos; en caso contrario, se desvirtúa todo el sistema.