domingo, 1 de agosto de 2010

NOTAS 2°REPETE PARVULARIA

BLANCO 56 29 42
Alumno N.P. EXAM N.F.
FUENTES 50 34 44
SAAVEDRA 54 NSP
TURNER 61
Alumno N.P. ex rep N.F.

NOTAS 2° REPETE INGLES

GONZALEZ 69 24 51
MALDONADO 64 34 52
PEREZ 64 43 56
SEPULVEDA 70 NSP
UMANZOR 57 NSP
Alumno N.P. EX rep N.F.

NOTAS 2° REPET ED FISICA

4261 57 37 49
4178 54 29 44
3962 54 51 53
4352 50 52 51
4377 62 34 51
RUIZ 46 29 39
4451 63 59 61
4496 56 55 56
VERDUGO 58 63 60
ACUÑA 26
N-P- EXAM N.F.

NOTAS 2° REPETE BASICA

4231 57 29 46
NP ex rep N.F.

NOTAS 2°REPETE BIOLOGIA

NISSIEL 59 59 59
RUBYTH 67 51 61
RAMIREZ 52 51 52
N.P. EXAM N.F.

NOTAS 2° REPETE MUSICA

4289 GONZÁLEZ GUZMÁN, Luis 54 NSP
4107 MOLINA SEPULVEDA, Cristopher 55 59 57
3966 PARRA CONTRERAS, Karina 55 76 63
N.P. ex rep N-F.

domingo, 11 de julio de 2010

RESULTADOS REPETE ED. PARVULARIA

3901 52 40 47 R
4095 55 55 55
aLUMno N.P. EXAM N.F.

RESULTADOS PED. MATEMATICA

4196 54 32 45 R
Alumno N.P. ex rep N.F.

RESULTADOS PED. INGLES

4152 68 40 57
4194 55 67 60
4183 58 23 44 R
4358 64 32 51
3325 67 40 52
4320 64 nsp
4157 61 40 53
4555 57 20 42 R
N.P. EX rep N.F.

RESULTADOS REPETE PED. ED. FISICA

4080 63 37 53
4261 57 37 49 R
4178 54 29 44 R
4318 67 37 55
3996 64 37 53
4250 67 67 67
4221 54 48 52
3962 54 26 43 R
4352 50 48 49 R
4377 62
4319 62 37 52
4451 63 29 49 R
3508 63 59 61
4496 56 32 46 R
N-P- EXAM N.F.

RESULTADOS REPETE PED. BASICA

4219 66 26 50
4661 62 45 55
4231 57 34 48 R
NP ex rep N.F.

RESULTADOS REPETE PED. MUSICA

4130 64 84 72
4267 66 48 59
4289 54 36 47 R
4201 66 59 63
4107 55 40 49 R
3966 55 34 47 R
N.P. ex rep N-F.

RESULTADOS REPETE BIOLOGIA

3913 65 40 55
4198 67 20 48 R
N.P. EXAM N.F.

jueves, 8 de julio de 2010

NOTAS FINALES DEFINITIVAS MUSICA (CORREGIDAS 8 JULIO)

4291 59 34 49 R
4237 71 34 56
4324 79 37 62
4192 52 14 37 R
4130 64 18 46 R
4303 83 EX 83
3979 71 36 57
4019 72 30 55
4267 69 18 49 R
4254 54 NSP
4243 75 69 73
3968 70 34 56
4289 54 36 47 R
4201 66 22 48 R
4644 68 49 60
4406 50 22 39 R
2112 67 35 54
4107 55 37 48 R
4016 54 39 48 R
4091 53 9 35 R
3966 55 24 43 R
4415 75 37 60
4484 80 EX 80
4256 77 63 71
4330 71 33 56
4143 66 NSP
4339 57 51 55
NP EXAM N.F.

martes, 6 de julio de 2010

NOTAS EXAMEN Y FINALES PED. HISTORIA

ALUMNO N.P. N.EX. N.F.
4141 71 53 64
4011 64 74 68
2763 69 45 59
4215 69 74 71
4470 74 33 58
4224 62 56 60
PARDO 71 42 59
4546 75 56 67
4112 67 45 58

NOTAS EXAMEN Y FINALES PED. LENGUAJE

4207 66 65 66
4054 80 EXI 80
4453 69 49 61
Nro Alumno N.P. N.EX. N.F.

NOTAS EXAMEN Y FINALES ED. PARVULARIA

4163 70 73 71
4403 56 34 47 R
3923 61 49 56
4548 68 65 67
4498 69 39 57
4345 64 40 54
4456 49 16 36 R
4153 80 EXI 80
3901 52 21 40 R
4026 64 43 56
4265 81 EXI 81
4095 55 36 47 R
Alumno N.P. EXAM N.F.

domingo, 4 de julio de 2010

INSTRUCCIONES EXAMEN DE REPETICION

ODOS LOS ALUMNOS QUE APARECEN CON NOTA FINAL IGUAL A 50 0 MENOS, DEBEN RENDIR REPETE. ESTO INCLUYE A LOS ALUMNOS DE BIOLOGIA.
EL TEMARIO PARA EL REPETE SIGUE SIENDO EL MISMO QUE SE PUBLICO EN ESTE BLOG PARA EL EXAMEN DE LA SEMANA PASADA. ESTE TEMario AUN ESTA PUBLICADO AQUI.
DESPERAMOS QUE AHORA SI LLEGUEN TODOS BIEN PREPARADOS.
LA FECHA DEL REPETE ES VIERNES 9 DE JULIO, 10.30 HRS.
EL PROFESOR.

jueves, 1 de julio de 2010

notas examen matematica

3994 80 EX 80
3978 61 32 49 R
4354 50 28 33 R
4362 67 43 57
3870 80 EX 80
3930 81 EX 81
3909 76 69 73
4196 54 27 43 R
4071 70 40 58
3932 67 43 57
N.P. EXAM N.F.

notas examen ingles

4161 69 43 59
3914 70 28 53
4152 68 14 46
4013 76 34 59
4175 71 63 68
4194 55 32 46
4413 63 32 51
4213 61 18 44
4183 58 28 46
4358 64 28 50
4245 69 NSP
4088 66 39 55
3325 67 NSP
4320 64 18 46
4355 73 42 61
4171 59 43 53
4590 64 NSP
4466 77 18 53
4105 61 30 49
4157 68 43 58
4454 68 39 56
4545 70 NSP
4360 63 14 43
3942 57 14 40
4555 71 31 55
4373 67 47 59
4260 52 5 33
N.P. EXAM N.F.

notas examen ED.FISICA

4252 50 22 39 R
3928 57 32 47 R
4080 63 29 49 R
4261 57 35 48 R
4341 65 41 55
4178 54 41 49 R
4083 63 35 52
4005 67 49 60
3940 67 41 57
4164 76 33 59
4318 67 11 45 R
3981 51 NSP NSP
3996 64 27 49 R
4250 67 16 47 R
3631 69 49 61
1731 46 28 31 R
4221 54 40 48 R
3962 54 22 41 R
4352 50 27 41 R
4377 62 30 49 R
4139 64 35 52
4319 62 14 43 R
4258 72 22 52
4239 47 22 37 R
3892 46 31 40 R
1819 38 18 30 R
4451 63 11 42 R
3508 63 27 49 R
4225 68 35 55
4335 70 39 58
4343 48 22 38 R
4350 58 27 46 R
4398 53 22 41 R
4496 56 30 46 R
4507 73 39 59
4331 58 37 50 R
N-P- EXAM N.F.

notas examen musica

4291 59 34 49 R
4237 59 34 49 R
4324 69 37 56
4192 45 14 33 R
4130 53 18 39 R
4303 71 NSP
3979 60 36 50 R
4019 66 30 52
4267 62 18 44 R
4254 48 NSP
4243 65 69 67
3968 60 34 50 R
4289 46 36 42 R
4201 62 22 46 R
4169 NCR
4646 NCR
4644 58 49 54
4406 43 22 35 R
4515 NCR
2112 60 35 50 R
4107 48 37 44 R
4016 54 39 48 R
4209 NCR
4091 44 9 30 R
3966 48 24 39 R
4415 64 37 53
4484 67 NSP 40 R
4256 70 63 67
3657 NCR
4330 61 33 50 R
4143 58 NSP 35 R
4339 48 51 49 R
N.P EX N.F.

notas examen biologia

4482 59 32 48 R
3913 65 22 48 R
848 52 37 46 R
4235 72 35 57
4198 67 20 50 R
N.P. EXAM N.F.

sábado, 26 de junio de 2010

NOTAS EXAMEN Y FINALES PED. BASICA

4066 59 42 52
4219 66 24 49 R
4309 57 43 51
3948 72 43 60
4093 65 37 54
4631 57 65 60
3989 69 36 56
4181 61 36 51
4371 71 49 62
3936 76 68 73
4603 77 60 70
4217 70 43 59
3917 54 53 54
3903 62 19 45 R
4661 66 61 64
1444 58 42 52
4116 59 43 53
1530 57 18 41 R
4231 76 58 69
4365 65 60 63
4277 71 46 61
PROM examen NOTA FINAL

domingo, 20 de junio de 2010

TEMARIO EXAMEN

LOS TEMAS INCLUIDOS PARA EL EXAMEN SON: /seatn en este blog)
1. Preocupaciones y tareas de la filosofìa de la educaciòn
2. La relacion entre la filosofìa y la educaciòn
3. Las cuatro orientaciones pedagògicas y sus modelos curriculares
4. Educación cristiana y las teorías educativas: progresivismo, idealismo, etc.
5. Tres disertaciones: Concepto de curriculum en la educación cristiana
Principios básicos en la educación cristiana
Fines y objetivos de la educación cristiana

martes, 11 de mayo de 2010

EDUCACIÓN CRISTIANA Y TEORÍAS DE LA EDUCACIÓN

Las propuestas que a continuación se analizan tienden a destacar algún aspecto de la naturaleza humana. Todas ellas apuntan a aspectos parciales del ser humano, y sin ser falsos, son postulados que nos dan una visión sesgada de la realidad humana. Afortunadamente, en la educación cristiana es posible encontrar el equilibrio.
El esencialismo
Ligado al idealismo, destaca fundamentalmente las potencias racionales del hombre. La educación cristiana es amplia. Procura el desarrollo armonioso de todas las facultades: físicas, mentales y espirituales. No desconoce, por tanto, el desarrollo de las facultades mentales, por el contrario, considera que «la mente debe ser disciplinada en forma tal, que se desarrollen simétricamente todas sus facultades».
Cada facultad con la que Dios nos ha dotado debería ser cultivada al máximo grado de perfección, y eso incluye nuestras potencialidades intelectuales. En este punto concordamos con el esencialismo. Efectivamente, es necesario entrenar la mente para que todas las facultades puedan ser reforzadas y desarrolladas. «La mejora de la mente es un deber que nosotros nos debemos a nosotros mismos, a la sociedad y a Dios. Sin embargo, es fundamental no perder el equilibrio. El fin no es sólo intelectual.
El conductismo
Ligado al realismo y al positivismo, enfatiza la influencia e importancia del medio ambiente en la formación del hombre.
No negamos la importancia que tiene el medio ambiente. Tal como lo señala el conductismo, creemos que el medio donde las personas se desarrollan es importantísimo, sin embargo, hay aspectos con los cuales discrepamos muy seriamente del conductismo.
Creemos que en ningún caso la educación debe anular la individualidad de la persona al grado de ser manipulado. Dios dotó a cada ser humano de individualidad, la facultad de pensar y hacer, y en este sentido, la educación debe considerar nuestra personalidad única y distintiva. «La obra de la verdadera educación consiste en desarrollar esta facultad, en educar a los Jóvenes para que sean pensadores, y no meros reflectores de los pensamientos de otros hombres».

El conductismo niega el yo de cada uno. Tiende a tratarnos como máquinas o robots, sin considerar nuestras diferencias individuales. Tal planteamiento no armoniza con la visión bíblica del hombre.
Además, si bien el medio ambiente influye en las conductas de las personas, no creemos que el medio sea determinante. De hecho, no creemos en el determinismo en ninguna de sus formas en relación a las personas. Cristo claramente lo expresa al decir «y conoceréis la verdad y la verdad os hará libres» (Juan 8: 32).
Es famosa la opinión de Skinner en relación a que el hombre está «más allá de la dignidad y la libertad». Sin embargo, Dios tiene un gran respeto por la capacidad humana de autodeterminarse. Creemos en la importancia radical que tiene la voluntad humana. Es preciso comprender el verdadero poder de la voluntad. El poder que gobierna, que dirige, en la naturaleza del hombre es el poder de decidir o de escoger. Todo depende de la acción correcta de la voluntad. Este poder de elección lo ha dado Dios al hombre y está de su parte el hacer uso de él o ejercerlo.
El perennialismo
Ligado al neo-escolasticismo, tiende a considerar al hombre como un ente sólo intelectual, despreciando algunos otros aspectos igualmente relevantes. Otorga una importancia capital al desarrollo intelectual y tiende a despreciar algunos otros aspectos igualmente relevantes.
Le parece que el hombre sólo necesita desarrollar lo que está dentro de él. Pero semejante educación fomenta la presunción del estudiante, y lo aparta de la fuente del conocimiento y el poder verdaderos. Hace que el estudiante entre a formar parte de una elite en la que se considera sabio en su propia opinión y tiende a creer que es autónomo y no necesita de otro poder fuera de él mismo.
Por otra parte, la educación no es completa a menos que el cuerpo, la mente y el corazón sean igualmente educados. El carácter debe recibir una disciplina apropiada para su desarrollo completo y más elevado. Todas las facultades de la mente y del cuerpo tienen que ser desarrolladas y preparadas correctamente. Esto, porque la verdadera educación incluye el ser entero.



El reconstruccionismo
Hace énfasis en los cambios sociales que puedan efectuarse mediante la educación. En el mundo entero la sociedad está en desorden, y se necesita una transformación radical, un cambio social necesario y útil. Si ha de efectuarse un cambio permanente para el mejoramiento de la sociedad, la educación de las masas debe empezar en la época temprana de la vida.
No obstante, creemos que ese cambio social necesario y fundamental pasa primero por entender que el hombre precisa de un cambio en sus motivos, en sus intenciones y en su naturaleza. En ese sentido, no es el sistema el que produce mejores hombres, sino que son buenos hombres con caracteres nobles los que construyen sistemas adecuados.
El futurismo
Sólo cree en el futuro y en la preparación para el cambio. Los cristianos también creemos en el futuro. Sin embargo, nuestra esperanza no está centrada en lo que el hombre puede hacer en el porvenir, sino lo que Dios hará sin duda en un futuro muy cercano.
La educación cristiana no cree que debamos preparar a las personas sólo para un período temporal, específico, sino para la eternidad.
Los cristianos no concebimos el cielo en términos de quietismo ni contemplación. Creemos que será un futuro luminoso y activo en el cual facultad será desarrollada, toda capacidad aumentada. La adquisición de conocimientos no cansará la inteligencia ni agotará las energías.
El progresivismo
Ligado al pragmatismo, tiene una fe ilimitada en las posibilidades humanas de progreso continuo, enfatizando la eficiencia y la capacidad de adaptación a las circunstancias.
Manifiesta una tendencia a ensalzar los logros humanos más allá de toda prudencia. Sin embargo, el cristianismo, que es en esencia una forma de vida, un estilo de vivir que marca cada aspecto de la existencia ve las cosas de diferente modo. Un cristiano convertido entiende que toda facultad recibida del Creador se ha de emplear para Su gloria.
Es común que los autores progresivistas destaquen las bondades de lo que ellos llaman «educación superior», entendiendo por esto el alcanzar lo más altos logros académicos y científicos. Sin embargo, dichos logros son pocos comparados con la verdadera educación superior que no es otra cosa que conocer a Dios.
El humanismo
Ligado al existencialismo, hace énfasis especial en las condiciones afectivas del ser humano, y en las posibilidades de desarrollo que tienen las personas cuando se consideran los aspectos emocionales y los sentimientos.
El humanismo enfatiza la necesidad de que los jóvenes sean preparados para resolver problemas. Además, los estudiantes deben desarrollarse en un ambiente donde prime un clima de aceptación y bondad. En ningún caso el maestro debe perder el dominio propio, manifestar impaciencia y dureza, y falta de simpatía y amor.
Nuestras divergencias con el humanismo no van en relación al método de tratar al alumno, sino más bien en los supuestos que subyacen a ese trato. Para el humanista, todo ser humano nace bueno y el sistema es el que lo echa a perder. Desde esa perspectiva, hay que dejarlo que saque naturalmente desde sí los elementos que naturalmente serán hacia el bien. Eso lleva a creer en una educación no directiva, donde en realidad nadie enseña, sino que los padres y los maestros simplemente se convierten en facilitadores de la enseñanza o del aprendizaje.
La realidad -desde la perspectiva cristiana- es distinta. Es necesario crear un clima democrático para ciertas cosas, como el respeto a los intereses y necesidades particulares de cada estudiante; sin embargo, en lo que se refiere a la dirección y formación es necesario una guía adecuada. En este sentido, la educación cristiana es directiva. Hay pautas claras que deben ser entregadas y seguidas por los estudiantes.
Rogers habla de la formación de una «libertad responsable», sin embargo, la responsabilidad por la que ellos abogan es una responsabilidad cambiante, relativa; es una responsabilidad que finalmente se toma en irresponsabilidad.
Por otra parte, la presuposición fundamental del sistema humanista, específicamente de Carl Rogers1 es que la solución de los problemas se debe hallar en el hombre mismo. Ellos creen que el ser humano posee los recursos adecuados, de los que se puede disponer por la utilización de técnicas no directivas.
El punto de vista no directivo asigna un gran valor al derecho de cada individuo a ser psicológicamente independiente. Todo lo cual nos lleva necesariamente a la idea que el hombre no necesita nada fuera de sí mismo y en eso se incluye la no necesidad de Dios.
Sin embargo, en la Biblia se aprecia un tono directivo, donde al hombre se le señala sin ambigüedad qué debe hacer ante las más variadas circunstancias, siempre, por supuesto, considerando la inteligencia humana y las facultades que Dios le ha dado de discriminar entre una situación y otra.
En este sentido, el maestro no puede asumir una posición neutral. Una de las mayores tareas de cada maestro es ser un modelo y ayudar a sus alumnos a que establezcan métodos de resolución de problemas que sean apropiados, y la de cambiar los que sean impropios.
El Movimiento Antiescuela
Las tendencias de descolarización tienden a creer que el ser humano, de manera autónoma, podrá solucionar sus problemas y que la escuela no soluciona los dilemas más profundos del ser humano; al contrario, los agrava.
Para Illich y Reimer, ideólogos de esta postura, la escuela parece realizar un papel decisivo en la lucha por el poder entre las naciones. Además, ellos piensan que la escuela consolida la segregación social, tanto entre los hombres como entre las naciones». Es obvio que esta postura nace de una interpretación marxista de la realidad.
Es cierto que una educación entendida sólo como escolarización, lleva a excesos como los señalados por estos autores. No están errados al afirmar que una escuela mal enfocada sólo centra su atención en la obtención de títulos y logros académicos y olvida otros aspectos esenciales.
Concordamos plenamente con esta postura. No obstante, seguimos creyendo que la escuela tiene un rol importante que cumplir, siempre y cuando sus lineamientos sean efectivamente trazados a partir de conceptos y principios cristianos claramente establecidos; en caso contrario, se desvirtúa todo el sistema.

lunes, 26 de abril de 2010

ORIENTACIONES PEDAGOGICAS Y SUS CORRESPONDIENTES MODELOS CURRICULARES

ORIENTACIONES O TENDENCIAS PEDAGÓGICAS QUE INCIDEN EN LA FORMACIÓN DE MODELOS CURRICULARES

Concepción curricular= " un conjunto relativamente coherente de ideas acerca de lo que es y debe ser el hombre, acerca de qué, y para qué; y de cuáles son o deben ser las vinculaciones entre la educación y la sociedad" (1987: 16).
Antes de conocer algunas corrientes curriculares una a una, queremos señalar que, como todas las concepciones teóricas, no se dan "en estado puro" en la praxis educativa, ya que existen rasgos comunes fácilmente identificables sobre todo en el proceso didáctico que resulta de la concretización de estas orientaciones.

I. LA ORIENTACIÓN PEDAGÓGICA LOGOCENTRISTA
Es aquella que surge desde la antigüedad, específicamente en la época de
Sócrates y Platón. Se consideraba al "logos" (o razón) como el verdadero motor del aprendizaje, el que sólo debía activarse con la ayuda externa del pedagogo.

El enfoque logocéntrico es conocido también como escolástico, y supone al niño
como un adulto en miniatura que debe ser dotado de conocimientos.
El centro del acto didáctico es el docente, quien enseña a través del lenguaje oral en la lección que imparte a un ritmo uniforme y "para todos".
Con este enfoque curricular y didáctico se tiende a formar el carácter por medio del cultivo del entendimiento, memoria y voluntad, generando un modelo racionalista - academicista, con alumnos receptores que van a aprender, viendo, oyendo y repitiendo.

Los componentes de la tendencia logocéntrica son: el profesor, el programa, la sala y el control de los aprendizajes a través de un proceso de evaluación - medición.

El profesor decide lo que se va a hacer, la parte del programa que se va a abordar,
los materiales que se van a utilizar, los ejemplos que se pondrán, y los trabajos que
realizarán los alumnos. En cambio, el alumno deberá esforzarse en atender y
seguir, paso a paso, las explicaciones.
En relación con el programa del estudio, el docente está preocupado por terminarlo
o repararlo y por ello obliga al alumno a avanzar a cierto ritmo, sin considerar si hay
asimilación por el total del grupo curso, lo que conduce inevitablemente al fracaso
en los alumnos que se van quedando rezagados. Como el objetivo fundamental de
esta tendencia es la transmisión de conocimientos, el control para la eficacia y el
rendimiento del sistema se basa en los resultados de los exámenes.

La forma en que está organizada la sala de clases se presta para que el profesor
pueda ser visto y escuchado. Los alumnos se sientan frente a él para escuchar un
silencio, bajo el sobreentendido de una asimilación de conocimientos por el alumno
y de una posición de autoridad única del docente. El lema clásico en la antigüedad
era "magíster dixit, discipulus credit" (el maestro dice y el alumno cree.).

El modelo racionalista académico
Herederos de esta tradición clásica es el llamado modelo racionalista -
académico, aquel cuyo propósito principal es la transmisión de la cultura sistematizada, capacitando al alumno para acceder a las más importantes ideas y creaciones humanas.

Enmarcada en la filosofía positivista, enfatiza la adquisición de la cultura
universal, a través del estudio de disciplinas clásicas como matemáticas, idiomas,
historia, literatura, filosofía y ciencias naturales.
Parte del supuesto que el aprendizaje de estas disciplinas y del método que ellas
utilizan para desarrollarse, hacen crecer intelectualmente al educando (su
raciocinio, imaginación, memoria) habilitándolo no sólo para preservar el
patrimonio cultural sino que además para acrecentar el campo de conocimiento
de la disciplina de su especialización.

Este modelo conlleva a un menosprecio de los aprendizajes de tipo práctico.
Sostiene que incluir en los planes y programas de estudios, asignaturas o
actividades de este tipo, restaría tiempo al estudiante para el estudio de materias
que le permiten cultivar el intelecto.

II. LA ORIENTACIÓN PEDAGÓGICA PSICOCENTRISTA.
El enfoque de orientación psicocéntrico se conforma a partir de cinco principios del
movimiento pedagógico conocido como Escuela Nueva. Estos se refieren a:
• Énfasis en el desarrollo intelectual y el aprendizaje científico, técnico del
alumno.
Este es el constructor del contenido de su propio aprendizaje y protagonista de
su desarrollo, con base en sus intereses, necesidades, actividades creativas, etc.
• Acciones del profesor centradas en el alumno.
Deben girar alrededor de las necesidades e intereses del educando, incluso la
selección del contenido.
• Individualización de la enseñanza.
La enseñanza debe adaptarse a cada alumno, ya que son diferentes en
necesidades, intereses, carácter y ritmo de aprendizaje.
• La relación pedagógica no debe ser autoritaria.
No debe haber imposición de modelos adultos, el niño debe recuperar la voz y la
palabra. Los reglamentos, prohibiciones y castigos inhiben la libertad y la
originalidad del alumno
• El ambiente de la escuela debe ser natural.
Como se trata de una preparación para la vida; el ambiente escolar será lo más
parecido a la vida, y las experiencias que se seleccionen se han de extraer de la
realidad del educando.

Considerando los principios mencionados en la tendencia psicocéntrica, se pueden incluir diversos modelos curriculares adscritos a ella:
a) El modelo curricular cognoscitivista
b) El modelo curricular de realización personal
c) El modelo tecnológico.

El modelo, curricular cognoscitivista.
Se llama así, porque su base teórica está sustentada en el cognoscitivismo. Para
esta corriente curricular lo fundamental es desarrollar en el educando sus
habilidades intelectivas y estratégicas cognoscitivas, es decir, capacitando para
"aprender a aprender por si mismo".

Los contenidos culturales tienen un valor instrumental, sólo son medios; son
importantes en cuanto sirven al propósito de perfeccionar los procesos intelectuales y estrategias cognoscitivas del educando, los cuales él utilizará al
emprender nuevos aprendizajes, cada vez de mayor complejidad. Si el educando
perfecciona estas facultades o capacidades quedará habilitado prácticamente
para perfeccionarse por si solo y casi indefinidamente.

En suma, a esta tendencia le preocupa más el sujeto que aprende y cómo
aprende, dado que él mismo deberá ser capaz de elaborar sus particulares
interpretaciones de las situaciones nuevas que se le presentan, tanto en el
contexto escolar como extraescolar.

El modelo curricular de realización personal
También esta corriente esta fuertemente impregnada por la filosofía personalista (humanista) y por las escuelas psicológicas estructuralistas de la Gestalt.
Los contenidos culturales son sólo un medio para lograr que el educando alcance
un desarrollo integral (intelectivo, afectivo, volitivo) y encuentra los valores por los cuales seguirá su proyecto personal de vida.

La escuela debe proporcionar un clima educativo, una atmósfera cultural amplia,
que facilite - no impositivamente- la liberación de todas las potencialidades del
educando para su perfeccionamiento total.

Es fundamental el aprendizaje activo, en experiencias integradores y grupales,
coherentes con la etapa de desarrollo en que se encuentra el alumno, respetando
ritmos, aptitudes e intereses individuales. Se parte del supuesto que en el
educando existe una motivación intrínseca que lo conducirá a asumir una
responsabilidad frente al proceso de aprender, lo que a su vez facilitará el auto-
descubrimiento; la coherencia entre su pensar, sentir, actuar; su libertad para
elegir entre opciones que le presentara la vida escolar y la ulterior vida social.
Se podría decir que la máxima aspiración en esta tendencia curricular es lograr
que la persona aprenda con agrado (fuerte motivación o locus de control interno),
aquello que estima valioso (escala propia de valores) manteniendo un equilibrio
armónico interno, (desarrollo integral) y con su entorno, realizando su propio
proyecto personal de vida.

Sin duda, la organización lógica de la materia cultural en asignaturas, y la clásica
agrupación de alumnos en cursos, que caracteriza al currículo racionalista-
académico, imposibilita o dificulta atender la educación personalizada y respetar
las diferencias individuales de experiencias previas, de aptitudes, intereses,
motivaciones, entorno económico y social, disposiciones, etc. En dicho contexto,
es difícil promover estímulos culturales a cada realidad - alumno o realidad de
grupo curso.

El modelo curricular tecnológico
El modelo recibe diversos nombres, entre otros conductual y eficientista. Parte
de una visión de la enseñanza como una actividad regulable, que consiste en
programar, realizar y evaluar, como parámetros de control y realización científica.
Sus fundamentos psicológicos están asociados al conductismo (S-R) y al
neoconductismo (S-O-R) y a los modelos de aprendizaje basados en el
condicionamiento tanto clásico como instrumental u operante.

El aprendizaje se consigue por asociación de elementos o partes que
posteriormente constituirán un todo, también diremos que el aprendizaje es
externo y periférico, y está basado en el estimulo. Una vez fijado éste, la
respuesta es predecible ya que, fijadas las variables independientes (Estímulos
=S), e intervinientes (Organismo = O) y la variable dependiente (Respuesta = R)
es controlable.
El modelo de aprendizaje es opaco. Sólo es explícito y transparente el estimulo y la respuesta (S-R).

Dado que esta orientación curricular, en esencia, no postula un tipo de hombre,
de sociedad o de cultura; sino que, más bien mantiene una posición neutra en
relación con los elementos mencionados, es considerada cualitativamente
diferente de las otras tendencias curriculares analizadas. Incluso, algunos le
niegan el carácter de modelo curricular. En todo caso, no cabe duda que su
enfoque dio un fuerte impulso a la Tecnología Educativa.

III. LA ORIENTACIÓN O TENDENCIA PEDAGÓGICA SOCIOCENTRISTA
Como su nombre lo indica, esta orientación pedagógica se realiza en la dimensión
social del aprendizaje. Bajo esta concepción se conocen dos modelos curriculares.
a) El modelo curricular con énfasis en la restauración social; y
b) El modelo curricular socio crítico surgido desde la Escuela de Frankfurt.

El módulo curricular con énfasis en la restauración social
Bajo esta concepción, la escuela y el profesor se consideran agentes de cambio.
El objetivo principal del curriculum es capacitar al alumno para participar activa y
responsablemente en los cambios sociales.

Se privilegia la dimensión social del educando, por sobre sus necesidades e
intereses individuales. Se concibe el desarrollo individual en íntima relación e
interdependencia con el contexto social, por lo que deben existir fuertes vínculos
o puentes entre escuela y comunidad se aprende "en" y "para" la convivencia y
para la eficiencia social.
Del patrimonio cultural universal del pasado,-preocupación preeminente de la
corriente academicista -, sólo se rescata aquello que puede ser necesario para el
presente o para el futuro.

Lo fundamental es desarrollar aprendizajes útiles para adaptarse a una sociedad
cambiante e inestable (corriente adaptativa). Otros sostenedores de esta
orientación curricular van más lejos; postulan que no es suficiente preparar al
educando para adaptarse a los cambios que experimenta la sociedad; a él le
corresponde participar activamente en la solución de problemas existentes y
capacitarse para orientar y promover los cambios venideros (corriente reformista
o futurista).
El pragmatismo que subyace en esta concepción curricular, privilegia los
aprendizajes funcionales, los trabajos en equipo (principio de socialización) y en
la unidad de contenidos culturales (principio de integración).
En América Latina se destaca el brasileño Paulo Freiré como defensor del
modelo anterior. La tradición sociocrítica del curriculum surge a partir de la
Escuela de Frankfurt, sobre todo de la lectura de Jüngen Habermas. Este
pensador alemán, considera al curriculum como un análisis crítico- cultural, cuya
función principal es política, liberadora y emancipadora.

En este contexto, la práctica contextúal de la cultura se define como referente
para el aprendizaje, práctica que debe realizarse a través de los
contextos de clase, el contexto personal y social, y el contexto político.
También se define al modelo sociocrítico como "una construcción social e histórica, apoyada en una metateoría.
En definitiva, el modelo sociocrítico se articula a través de dos dimensiones:
a) Dimensión cultural, y
b) Dimensión mediadora del proceso de enseñanza - aprendizaje.

En la dimensión cultural, se trata de establecer en primer lugar una selección
natural de los elementos de la cultura universal, hasta conformar una cultura
escolar. Una vez establecida se deben determinar las capacidades, destrezas,
valores, contenidos, métodos y procedimientos usados por la sociedad actual y
proyectarlos desde una perspectiva diacrónica y sincrónica.
Se trata en definitiva de lograr que la cultura social se convierta en cultura
escolar por medio de instrucciones educativas y los profesores.
En cuanto a la dimensión mediadora del proceso de enseñanza - aprendizaje, se trata de enseñar a los alumnos desde una perspectiva cognitivo - contextúa!.
En este sentido, los profesores se convierten en mediadores de los aprendizajes, a partir de una medición mayor que es la medición instruccional.

IV. LA ORIENTACIÓN O TENDENCIA CURRICULAR TRASCENDENTALISTA
Teóricamente, se considera como el primer teórico de esta orientación a Juan Amos
Comenio, quien incorporó el concepto de "pansofía educativa, incorporando el aprendizaje trascendentalista holístico como capacidad de integralizar el conocimiento, donde lo espiritual tiene una gran importancia.
Según Comenio, una educación pansófica debe incluir necesariamente el saber
espiritual, que sólo un profesor religioso puede darlo.

En general, la educación trascendentalista no sólo es propia de la escuela cristiana,
sino también de todas aquellas que privilegian lo espiritual o trascendental las
escuelas chinas, hindúes y otras.
Dentro de la tendencia trascendentalista, es posible encontrar dos modelos curriculares que nos interesan:
a) el modelo bíblico - antropológico, propio de los colegios protestantes.
b) El modelo humanista cristiano, propio de los colegios católicos.

El modelo bíblico - antropológico
Según este modelo, la educación del hombre cristiano es un proceso de
desarrollo integral permanente, denominado teológicamente santificación a fin
de habilitarlo para relacionarse con, y servir de manera abnegada a Dios y a sus
semejantes en toda circunstancia, tiempo y lugar. En este sentido, facultades
físicas, mentales, espirituales y sociales que Dios ha dado a cada uno según su
voluntad (1 Corintios 12:11)
Se trata que cada uno logre lo máximo del potencial y las oportunidades que Dios
ha puesto a su disposición en respuesta a la voluntad revelada de Dios para cada
individuo en particular (Juan 21: 15-22),
Esta educación se logra como resultado de la cooperación de las agencias
divinas, Dios - Padre, Dios- Hijo, Dios - Espíritu Santo y los ángeles con los
esfuerzos humanos de padres, maestros, alumnos e instituciones.
Mediante el estudio de la Biblia, la oración, la reflexión, la contemplación, el
estudio de la naturaleza y, de manera muy destacada, mediante la obra redentora
y mediadora de Jesucristo.
El fin inmediato del currículo bíblico-antropológico es la restauración o
redención de la persona humana por medio de la comunicación del hombre con
Dios y el conocimiento del carácter de Dios, mediante el estudio y comprensión
de su creación.
La educación bíblico-antropológica tiene a la persona del alumno como centro,
procura la ejecución de un proceso educativo personalizado y no masificado, en
una labor que apunta a la restauración del individuo.
El modelo humanista cristiano
Se diferencia del modelo curricular bíblico antropológico en que en este modelo
propio de la Iglesia Católica se le da gran importancia al hombre como hijo de
Dios; por lo tanto, la idea es perfeccionar capacidades, y no por influjo directo del
Padre, Hijo y Espíritu Santo.

El Papa Juan Pablo II señaló en una Encíclica que "la Iglesia (Católica) es
experta en humanidad", dándole gran importancia al concepto de humanismo
integral, elaborado filosóficamente por Jacques Maritain, Emmanuelle Mounier y
otros destacados filósofos cristianos.
El modelo curricular protestante o bíblico - antropológico, en cambio, privilegia el Espíritu Santo como ministerio didáctico, mientras que el modelo católico humanista
cristiano le concede gran importancia a las enseñanzas de la "Santa Madre
Iglesia", a los santos y creyentes católicos.

jueves, 15 de abril de 2010

La filosofía y su relación con la educación

La filosofía es la tentativa persistente del intelecto humano de comprender y describir el mundo en que vivimos y del que formamos parte. Es el esfuerzo de resolver problemas fundamentales, de obtener una visión amplia del universo y de encontrar respuesta a preguntas sobre el origen, la naturaleza y el destino de la materia, la energía, la vida, la mente, el bien y el mal.

La filosofía surge cuando el hombre empieza a buscar una explicación de sí mismo y del medio que lo rodea sobre la base de su razón y sus sentidos. Filosofía etimológicamente significa “amor a la sabiduría”, esto se puede interpretar de tres formas:

- Como un estudio que guía al individuo sobre su conducta general.
- Como una visión de la vida coherente y ordenada que percibe el hombre con relación a los fenómenos con los que interrelaciona.
- Como un conjunto de principios conductores y reguladores de la conducta humana y los valores especializados en los diversos campos del conocimiento.

Cada sistema educativo debiera ser fundado, administrado y justificado de acuerdo con una sólida filosofía de la educación, es decir, con una actitud característica hacia la educación y sus problemas, con una referencia especial a los propósitos y objetivos a lograrse y a los métodos por los cuales se han de alcanzar. Requiere un concepto claro del origen del hombre, su naturaleza y su destino.

La manera en que se prepare el programa de la escuela y la forma en que la misma esté funcionando, serán determinados por la filosofía de la educación. Los tipos de escuelas a ser establecidos, su ubicación, la clase de maestros, el programa de estudios y los libros de texto a emplearse, las actividades espirituales, el programa industrial, la vida social y la recreación, el programa diario, el aspecto financiero y hasta el funcionamiento de la biblioteca, son determinados por un concepto de la filosofía de la educación.

La filosofía por su propia naturaleza aborda y problematiza un conjunto de realidades; y al interior de ese conjunto de realidades se encuentra y se ubica el campo educativo, donde tiene su espacio y su tratamiento específico.

Todo acto humano, por su propia naturaleza conlleva una cierta dirección, un contenido, una intencionalidad, es decir, conlleva una finalidad; por lo tanto, nos lleva hacia un fin determinado. Las acciones humanas tienen una carga específica; y en materia educativa esto es determinante en su quehacer cotidiano.

La reflexión filosófica sobre la educación constituye un puente que permite establecer la relación que mantienen los hombres con el mundo. La filosofía de la educación vista de esta forma nos permite establecer no sólo un compromiso teórico más explícito con este campo, sino también un dominio más efectivo; y así poder visualizar un rumbo, un camino, una serie de objetivos, o si se quiere llegar a una determinada propuesta que se asiente en un cuerpo de principios y fundamentos que se puedan expresa como un todo.

Una filosofía educativa que sólo reflexione sobre el proceso pedagógico sin más, se quedaría a mitad de camino ante las exigencias que demanda nuestra compleja realidad. No puede vivir enclaustrada en sus espacios y determinaciones de orden teórico-metodológico: debe impulsar la reflexión con rigor y método sobre qué se entiende por educación o para qué educar.
Filosofía y Educación.
El fin de la educación busca otorgar al hombre condiciones mejores de vida y de autorrealización. En este sentido, las disciplinas filosóficas que se vinculan más directamente con la educación son la metafísica, la axiología, la ontología, la epistemología, la gnoseología, la lógica, la ética y la antropología filosófica.
A través de la metafísica, el filósofo de la educación se interroga acerca de la naturaleza de la realidad educativa. A través de la metafísica, del ser de la educación, de los elementos y niveles en que la educación se constituye, como entidad, como una realidad en sí misma. A través de la epistemología y gnoseología, el filósofo busca respuestas acerca de la naturaleza y alcance del conocimiento y cómo éste se vincula con la ciencia, con la religión, con las artes, con las técnicas; en último término, con la cultura. Por medio de la ética, el filósofo se pregunta acerca de la naturaleza de la bondad y de cómo ésta se expresa a través de virtudes y valores que pueden configurar en el hombre una conciencia, un juicio y una conducta moral. Siguiendo el razonamiento de la antropología filosófica, el filósofo se interroga acerca de la posición del hombre en el mundo y vincula la naturaleza humana con esta particular realidad que es la educación.

La filosofía educacional es la filosofía aplicada a la educación como un área específica de las labores humanas. Involucra traer aquellas reflexiones críticas que caracterizan a la filosofía en general para influenciar y dirigir el repertorio de experiencias y posesiones que pueden denominadas educación. La filosofía de la educación no existe en un vacío, sino dentro de un contexto particular social e histórico. Aunque el objeto de la filosofía es universal y abarca todas las dimensiones de la vida humana, cuando se habla de Filosofía de la Educación se designa una especie de filosofía aplicada. En este caso, la filosofía trata de aislar el fenómeno educativo y sus conexiones fundamentales interrogándose acerca de ellas: el hombre, la vida, la educabilidad humana, la pedagogía, la escuela, el mundo, entre otros.

Habitualmente, esta filosofía no se preocupa de temas tales como la dislexia, la tecnología educativa o los programas educacionales, En cambio, sí se preocupa de las virtudes y valores que deben acompañar el hecho educativo, de la importancia de la educación para la existencia humana, de la trascendencia que genera la educación y otras materias de esta naturaleza.

Otra forma de aplicar la filosofía a la educación es discutiendo críticamente las teorías educativas y aquellas materias que se refieren a los principios de la educación, a la concepción que tiene del hombre una determinada escuela educativa y a la forma de vincular los contenidos educativos con el desarrollo de la vida y la ubicación del hombre en el mundo.
Preocupaciones y Tareas de la Filosofía de la Educación.

La filosofía es connatural al hombre. Ella es abarcadora y posibilita un intercambio libre y espontáneo del hombre con el mundo y con los temas que contextualizan la existencia. La educación es uno de estos temas y la filosofía mantiene una preocupación preferencial por su realidad.

La preocupación esencial de la Filosofía de la Educación es ontológica y antropológica. La educación complementa al hombre y le confiere crecientes grados de realización y plenitud que afectan su constitución esencial. Por ello, la educación acaece sólo en el hombre y esta posibilidad, la posibilidad de que sea educable, supone una categoría típica y estrictamente humana: la educabilidad. La reflexión acerca de la educabilidad es, en consecuencia, una de las dimensiones de la Filosofía de la Educación.

Pero, también la filosofía puede interrogarse acerca de qué hombre se quiere conformar; de qué sistema educativo y qué valores predominantes deben emerger de una sociedad educativa para hacer mejor a las personas y para posibilitar el acceso a la vida buena que promete la educación. Frente a preguntas de este tipo surgen respuestas diferentes tales como las que han buscado el idealismo, el pragmatismo o el existencialismo, por ejemplo.

Otra forma de aplicar la Filosofía de la Educación es usar los instrumentos clásicos de la filosofía y los procedimientos metodológicos de la metafísica, la lógica, la ética y la estética respecto de una reflexión crítica sobre cómo la educación está impactando una época o un sistema mayor, y proponer las modificaciones del caso, si correspondiera.

Para efectos de este curso, se entenderá por Filosofía de la Educación básicamente la reflexión y discusión sistemática de la cuestión educativa, de las cuestiones pedagógicas y de las cuestiones humanas, reflexionadas desde una perspectiva metafísica, epistemológica, ética, gnoseológica y antropológica, o mediante una combinación de ellas.

martes, 6 de abril de 2010

CONCEPTOS BASICOS PARA UNA FILOSOFIA EDUCACIONAL

La Ciencia es el saber humano encargado de explicar un conjunto de fenómenos empleando la observación, experimentación, las hipótesis, éxitos que le permiten a la humanidad su progreso, gracias a la labor del científico hombre de éxito que armoniza la teoría con la práctica. En cambio, la Filosofía es otro de los saberes del hombre, que pretende dar solución a los grandes problemas que aquejan a la humanidad y que aún no han sido resueltos, siendo éstos de interés universal y objeto de profundas meditaciones racionales.
Como toda ciencia, la Educación se relaciona con todo tipo de saber humano con las ciencias humanas, las naturales, pero también con la filosofía, adquiriendo allí la denominación de filosofía educativa o filosofía de la educación.
La filosofía de la educación pretende la adquisición de capacidad para plantear problemas y formular hipótesis dentro del campo educacional, a la luz de la filosofía.La fundamentación científica de la actividad educacional incluye, como aspecto necesario e inalienable, la reflexión filosófica acerca de la misma.
Dicha reflexión, entendida de manera tradicional muchas veces de forma declarativa e irrelevante para la práctica como filosofía de la educación, debe ser superada o al menos complementada mediante su comprensión como instrumento teórico-práctico del accionar del maestro en el aula, entendida entonces como fundamentos filosóficos de la educación.
De este modo, la filosofía podrá contribuir, a través de los fundamentos cosmovisivos, gnoseológicos, lógicos y sociológicos de la educación, a desenvolver la actividad educacional de un modo más conciente, óptimo, eficiente, eficaz y pertinente.
Veamos ahora algunos conceptos básicos para la aproximación al tema de la filosofía educacional:
La pedagogía axiológica se dedica a fomentar el conocimiento y aprecio de los valores para que el hombre adquiera una perfección de su persona. La labor educativa se enfocará a motivar en el educando el descubrimiento de los valores a través de la vida de hombres excepcionales del a nación y la humanidad. Además, la educación también se encargará de:
1 Fomentar experiencias individuales y colectivas que incrementen los valores superiores.
2 Orientarlos en la formación de la escala de valores.
3 Ayudarles a que se formen juicios estimativos de valor en todos los ámbitos.
La realidad en la conquista de los valores. La educación axiológica debe orientar a los educandos como es que se presentan y practican los valores en la realidad, y no tengan un rezago ni sientan un resentimiento o engaño al tratar de encontrar los valores tal y como ellos los pensaron que serían: amor perfecto, justicia perfecta, etc.
A pesar de ello, los valores deben conquistarse aun siendo imperfectos; esto cuesta sacrificios, pero también nos da grandes satisfacciones.
El descubrimiento de los valores. La adolescencia es la etapa de la vida del ser humano en la cual suelen presentarse toda una gama de valores a prueba; es la edad en que todo se entrega en pos del valor. Cuando alguien capta un valor, su espíritu se inclina hacia él; él ahí la importancia del fomento de la educación de descubrir ese horizonte de valiosos valores desde ésta etapa de vida.La educación debe cultivar todos los valores posibles, sin el predominio de unos, dejando a un lado el fomento y desarrollo de otros.
El concepto 'educación' denota los métodos por los que una sociedad mantiene sus conocimientos, cultura y valores y afecta a los aspectos físicos, mentales, emocionales, morales y sociales de la persona. El trabajo educativo se desarrolla por un profesor individual, la familia, la Iglesia o cualquier otro grupo social.
La educación formal es la que se imparte por lo general en una escuela o institución que utiliza hombres y mujeres que están profesionalmente preparados para esta tarea.
La educación está tan difundida que no falta en ninguna sociedad ni en ningún momento de la historia. En toda sociedad por primitiva que sea, encontramos que el hombre se educa.Los pueblos primitivos carecían de maestros, de escuelas y de doctrinas pedagógicas, sin embargo, educaban al hombre, envolviéndolo y presionándolo con el total de las acciones y reacciones de su rudimentaria vida social. En ellos, aunque nadie tuviera idea del esfuerzo educativo que, espontáneamente, la sociedad realizaba en cada momento, la educación existía como hecho.
En cualquiera de las sociedades civilizadas contemporáneas encontramos educadores, instituciones educativas y teorías pedagógicas; es decir, hallamos una acción planeada, consciente, sistemática.
La importancia fundamental que la historia de la educación tiene para cualquier educador es que permite el conocimiento del pasado educativo de la humanidad.

Los conceptos básicos son los que siguen:

ESCUELA
La etimología proviene del idioma griego pasando por el latín; en latín se dice schola (pron.:"escola"), el étimo griego es la palabra: σχολή (pronunciación clásica: "eskolé"); paradojalmente en su etimología griega el significado era el del momento de recreo incluso de diversión, habiendo sucedido luego un deslizamiento de significado tal como se nota en la mayoría de los idiomas indoeuropeos modernos; el significado actual más frecuente es el de un "establecimiento público" en donde se dan enseñanzas.
La educación es un proceso que ofrece diversas modalidades de realización. Algunas veces se realiza en forma espontánea, especialmente cuando por imitación o adaptación refleja las personas tienden a reproducir ciertas costumbres; hábitos y actitudes de la comunidad en que se desenvuelve su existencia. Lo propio de este tipo de educación, llamada “espontánea”, es la imitación.
Sin embargo, no toda educación es refleja. Si así fuera, el desenvolvimiento de la personalidad humana podría tomarse anárquico y derivar, eventualmente, en procesos frustrados de culturización y socialización que harían inútil la función social de la educación.
Existe, en consecuencia, otro tipo de hechos educativos. Que se caracterizan por ser conscientes e intencionados y cuya finalidad es la adaptación e integración social de las personas mediante una fuerte contribución a la socialización humana.Este tipo de procesos se realizan primariamente en la escuela, la que, junto a la familia, constituyen instituciones fundamentales de la primera educación.
La escuela es la institución básica de la educación formal. Por definición, en ella se concentran aspectos fundantes de la cultura y ella es, asimismo, una agencia de socialización e innovación cultural.
En la escuela, se combinan educación y magisterio y la sociedad civil deposita la responsabilidad de sistematizar y transmitir la herencia social, generando condiciones de innovación y cambio.
Junto a la familia, la iglesia y las restantes instituciones sociales, la escuela es un mecanismo irremplazable de socialización, de educación y de desarrollo humano.
Para que haya escuela, no bastan la infraestructura, los planes de estudios, los maestros y los estudiantes. Es necesario que en ella se produzca una transmisión consciente del conocimiento acumulado y que la combinación metodológica que implica la enseñanza y el aprendizaje estimulen la libertad, la educabilidad y el desenvolvimiento de las nuevas generaciones.
Desde el punto de vista histórico-político-social, la escuela es un agente educativo que se define por su carácter normativo respecto a las regulaciones que la sociedad traspasa al educando. En este sentido, la escuela no tiene poder por sí misma, sino que lo obtiene por delegación de la familia, de la iglesia y del Estado.

EL ALUMNO
La educación es un proceso para cambiar al educando. Está dirigida directamente al espacio existente entre lo que el educando es y lo que puede llegar a ser."Con el fin de comprender lo que abarca la obra de la educación, necesitamos considerar tanto la naturaleza del hombre como el propósito de Dios al crearlo.
Necesitamos considerar también el cambio verificado en la condición del hombre por la introducción del conocimiento del mal, y el plan de Dios para cumplir, sin embargo, su glorioso propósito en la educación de la especie humana...
La obra de la redención debía restaurar en el hombre a imagen de su Hacedor, hacerlo volver a la perfección con que había sido creado, promover el desarrollo del cuerpo, la mente, y el espíritu, con el fin de que se llevase a cabo el propósito divino de su creación. Este es el objeto de la educación, el gran objeto de la vida" (La Educación, p. 12,13).
Como hijo de Dios, el estudiante es el blanco principal del foco educacional como un todo, debiendo ser amado y aceptado. El propósito de la educación adventista es ayudar a los estudiantes a alcanzar su más elevado potencial y a cumplir el propósito de DIOS para la vida de ellos. La respuesta del estudiante constituye criterio orientador significativo en la evaluación de la salud y eficiencia de la escuela.
El sujeto debe ser visto como alguien capaz de aprender, con voluntad propia que, una vez colocado bajo la guía del Espíritu Santo (por su propia elección), puede transformarse y transformar. Por tanto, necesita ser respetado y estimulado en su individualidad. Al interactuar con el profesor y colegas, en la construcción del conocimiento históricamente acumulado, deberá situarse de modo de interpretar la realidad circundante.
Guiado por el conocimiento particular que, como sujeto institucional, cultural, social y espiritual tiene de Dios, podrá contribuir para su transformación y de la realidad. Dios mira el interior de la pequeña semilla que él mismo creó y en ella ve encubierta la bella flor, el arbusto o el grande y frondoso árbol. Así ve él las posibilidades en toda criatura humana.
Nos hallamos aquí para determinado fin. Dios nos dio el plan que tiene para nuestra vida, y desea que alcancemos la más alta norma de desarrollo. (Id., CBV, p. 397)“No os conforméis a este siglo, sino transformaos por la renovación de vuestro entendimiento, para que experimentéis cuál sea la buena, agradable, y perfecta voluntad de Dios.” (Romanos, 12:2)
Basada en el principio de filiación divina, la educación adventista ve a cada ser humano como dotado de la facultad de aprender. Esta facultad es factible de desarrollo, cabiendo al sujeto hacer la elección entre desarrollarla o no. Como condiciones para este desarrollo, el texto bíblico encontrado en Deuteronomio, nos remite a una interacción entre el que enseña y el que aprende vía lenguaje: lenguaje verbal (de ellas hablarás), lenguaje expresivo sentado, andando, al acostarse, al levantarse; de forma constante), lenguaje no-verbal (a través de todo lo que haga parte del legado cultural de los israelitas: rituales, elementos domésticos y sociales, encontrados dentro y fuera del hogar).“Estas palabras que hoy te ordeno estarán en tu corazón; las inculcarás a tus hijos, y hablarás de ellas sentado en tu casa, y andando por el camino, y al acostarte, y al levantarte. También las atarás como señal en tu mano, te serán por frontal entre los ojos. Y las escribirás en los umbrales de tu casa y en tus puertas. (Deuteronomio: 6:6-9)
El alumno debe buscar como fin último el desarrollo de un carácter aprobado por Dios y el desenvolvimiento armonioso de su personalidad, puesto que se desean alumnos con un carácter semejante al de Cristo, conseguido por la influencia de la gracia divina.
Es por eso que se espera formar personas que actúen en armonía con los principios y valores de nuestra cosmovisión, manifestando las siguientes competencias:
1. Manifestar fuerza de voluntad, equilibrio y dominio propio en su vida diaria.
2. Perseverar en la búsqueda sincera de la verdad y del conocimiento de Dios
3. Poseer un alto sentido de justicia y equidad.
4. Apreciar la belleza en la creación divina y la cultura.
5 Mostrar apertura, sencillez y humildad en sus relaciones interpersonales.
6. Manifestar compromiso con sus responsabilidades morales y éticas respecto de la sociedad y el entorno.
7. Enfrentar la vida con espíritu de superación, optimismo y confianza en la ayuda divina.
8. Ejercer un liderazgo e influencia positivos en su medio, a través de un servicio útil a la Patria, a la familia, a la comunidad y a la iglesia.
9. Utilizar el diálogo como herramienta en la convivencia y la resolución de conflictos.
10. Adoptar y promover un estilo de vida saludable.
11. Mostrar comprensión, tolerancia, benevolencia y empatía con el prójimo.
12. Cultivar de forma armónica sus potencialidades físicas, intelectuales, sociales y espirituales.
13. Tener un adecuado concepto e imagen de sí mismo(a).
14. Respetar y promover las normas democráticas y los derechos humanos básicos.
15. Enfrentar el mundo con un sentido de misión.
16. Aplicar destrezas indagatorias en la tarea de descubrir y conocer.
17. Enfrentar las exigencias académicas con responsabilidad y excelencia.
18. Privilegiar el trabajo en equipo, participativo y colaborativo.
19. Dominar destrezas básicas para enfrentar los requerimientos de la vida cotidiana.
20. Hacer uso de un pensamiento autónomo, crítico y reflexivo.
21. Ser capaz de hacer elecciones y tomar decisiones fundadas.Los avances tecnológicos hicieron al mundo sin fronteras.
Las nuevas relaciones sociales, a nivel micro y planetario, crearon nuevos conceptos histórico-geográficos, culturales, económicos. Por eso, se impone hoy una nueva concepción de la sociedad y, por tanto, del hombre, lo que implica un nuevo concepto de la escuela y de su papel social. Las fronteras de la ciencia y de la tecnología están dando lugar a la globalización de la globalización de la producción y de la cultura.
La escuela tiene la responsabilidad de estructurarse y atender al sujeto en este proceso de integración y transformación. Necesita estar alerta innovando en todos los aspectos, recalificando sus cuadros técnico y docente (pues la nueva postura educacional exige profesionales de hecho, conscientes de la responsabilidad de su papel delante de Dios y junto a la sociedad) y formando individuos autónomos, solidarios y críticos, capaces de enfrentar los rápidos cambios de nuestro sistema productivo y social.
El antiguo paradigma educacional se hizo incapaz de lidiar con los constantes cambios ocurridos en la sociedad en los últimos años. En consecuencia, el nuevo paradigma educacional sugiere que la escuela sea un ambiente que desafíe al sujeto a buscar no solamente informaciones, pero saber procesarlas, analizarlas, seleccionarlas, transformándolas en conocimiento y utilizándolas sabiamente en actitudes que demuestren su amor a Dios y al prójimo.

APRENDIZAJE
El aprendizaje es el proceso de adquirir conocimientos, habilidades, actitudes o valores, a través del estudio, la experiencia o la enseñanza; dicho proceso origina un cambio persistente, medible y específico en el comportamiento de un individuo y, según algunas teorías, hace que el mismo formule un constructo mental nuevo o que revise uno previo (conocimientos conceptuales como actitudes o valores).Está estrechamente unido a la experiencia, pues al interactuar con el entorno el individuo adquiere conocimiento por medio de la experiencia que ello supone. También está unido al desarrollo humano: afecta y se ve afectado por los cambios biológicos y físicos, psicológicos, de personalidad, de valores, etc.
El aprendizaje conduce a cambios de larga duración en el comportamiento potencial. Este concepto se refiere al comportamiento posible (no necesariamente actual) de un individuo en una situación dada para poder alcanzar una meta. Sin embargo, el solo potencial no es suficiente: el aprendizaje necesita ser reforzado para que perdure.

lunes, 29 de marzo de 2010

PROGRAMA FILOSOFÍA DE LA EDUCACIÓN


I. IDENTIFICACIÓN

Nombre del Programa : Filosofía de la Educación
Carreras : Pedagogía
Área de Formación : Formación General
Plan : 2008
Curso : Primer Año
Semestre : 1º
Prerrequisitos : No tiene
Horas Lectivas : 03
Créditos :
Período : 2010
Docente : Marcelo Carvajal Á.


II. PERFIL DEL EGRESADO RELACIONADO CON EL ÁREA DE FORMACIÓN

El profesional egresado de la Universidad Adventista de Chile, debe ser capaz de desempeñarse eficaz y eficientemente en su ámbito profesional, evidenciando capacidad de diagnosticar, planificar, gestionar y evaluar actividades del aprendizaje, fomentando un ambiente propicio y respetando la diversidad biosicosocial, centrado en el desarrollo integral del educando, basado en su experiencia, investigaciones y una real interacción con el medio.

Posee una cosmovisión y un estilo de vida cristiano basada en las Sagradas Escrituras, comparte sus conocimientos y habilidades profesionales con generosidad y aporta proactiva y positivamente, en la medida de sus capacidades, al desarrollo de la comunidad en la cual está inserto.
III. JUSTIFICACIÓN DE LA ACTIVIDAD CURRICULAR

JUSTIFICACION DE LA ASIGNATURA

En el plano académico mismo, en el currículum y en las prácticas pedagógicas, la capacidad de aprender permanente y creativamente, el desarrollo de actitudes inquisitivas y críticas y la capacidad de solución de problemas deben colocarse en el centro, acompañadas del cultivo de los valores éticos y sociales que hagan de la de reflexión parte importante de la formación del hombre.

El hecho de que la Universidad Adventista de Chile adscriba a una visión integral del hombre que acepta la creación divina, hace relevante el contar en el Plan de Estudios con una asignatura que incluya la antropología filosófica cristiana dentro de sus contenidos conceptuales, de tal manera que pueda reflexionarse en torno al ser humano como un ser completo y complejo, una unión indivisible de facultades espirituales, mentales y físicas.

Esta asignatura contribuye a una visión del ser humano que le evita caer en el nihilismo existencial, cognitivo y axiológico, entregándole un firme fundamento de vida. En síntesis, la asignatura de Filosofía de la Educación aporta el análisis de las ideas fundamentales de la filosofía educacional que subyace al Proyecto Educativo de la Universidad y contribuye directamente a la visión antropológica, axiológica y epistemológica que ésta propicia.


IV. DESCRIPCIÓN DE LA ASIGNATURA

Asignatura teórica de carácter fundamental en la formación del futuro docente. Provee al estudiante las bases filosóficas y antropológicas que sustentan la educación en general y una comprensión de la naturaleza y los problemas básicos de la práctica educativa. Analiza los principios filosóficos de la educación cristiana. Por el hecho de abordar temas directamente relacionados con el para qué de la educación, y en especial de la educación cristiana, esta materia se inserta directa o indirectamente en todas las disciplinas del currículum de la carrera.
La integración de la fe en la enseñanza se llevará a cabo incorporando la posición adventista frente a cada uno de los postulados filosóficos que se analizarán en clase.


V. OBJETIVOS GENERALES PARA LOS NÚCLEOS TEMÁTICOS

Los estudiantes al término del curso estarán en condiciones de:

Identificar, sintetizar y evaluar los distintos sistemas filosóficos que sirven de fundamento a la educación.
Conocer, valorar y conformar una base filosófica por parte del futuro docente, en cuanto a las bases filosóficas y antropológicas que sustentarán su visión y práctica profesional.
Comprender y apreciar la potencialidad y alcances de los principios de la filosofía de la educación cristiana desde una perspectiva bíblica.
Fomentar los principios de un modelo educativo en vista de una inserción estratégica y competitiva de la institución en el mercado, manteniendo en alto su identidad y principios que la distinguen.
Fortalecer y afianzar la formación ético valorativa.
Valorar el aprendizaje como un proceso permanente y continuo de humanización dentro de una perspectiva cristiana.


VI. DESARROLLO DE LOS NÚCLEOS TEMÁTICOS

Núcleo Temático 1: Antecedentes históricos de la Pedagogía y el desarrollo de la filosofía educacional.

a. Expectativas de logro:
Identificar los antecedentes históricos de la Pedagogía implicados en la definición de diversas filosofías educativas a través de diversas épocas.
Comprender la relación existente entre la filosofía y la educación.
Explicar el concepto de filosofía de la educación.
Identificar las principales corrientes pedagógicas – y sus representantes- en la historia de la educación.

b. Contenidos conceptuales, procedimentales y actitudinales:

Conceptuales
Actitud/Valor
a) Relación entre Filosofía y educación.
Valorar el aprendizaje como un proceso permanente y continuo de humanización dentro de una perspectiva cristiana.
b) Concepto de Filosofía de la Educación
Formar equipos heterogéneos de estudiantes para el aprendizaje.
c) Bases para una antropología bíblica y filosófica
Desarrollar el pensamiento crea­tivo y crítico: clarificar, evaluar y generar ideas.
d) Nociones mínimas de historia de la pedagogía.
Fortalecer la habilidad para analizar, interpretar y sintetizar información y conocimiento.
e) Grandes Pedagogos a través de los siglos: Comenio, Rousseau, Pestalozzi, Herbart, Spencer, Spranger, Dewey, Piaget, Montessori, Decroly.
Desarrollar la habilidad para investigar teniendo en cuenta valores éticos y de respeto por la opinión de otros.



Procedimentales
Actitud/Valor
a) Habilidad para analizar, interpretar y sintetizar informa­ción y conocimiento.
Manifestar interés por conocer la realidad, utilizando conocimientos y seleccionando información relevan­te.
b) Destrezas de pensamiento crítico y creativo en la toma de decisiones y resolución de problemas.
Apreciar la importancia del pensamiento creativo y crítico.
c) Establecer relaciones mutuas de diferencias, semejanzas, causas y efectos, etc., entre los pedagogos estudiados, de acuerdo con los parámetros de comparación.
Desarrollar la iniciativa personal y el trabajo en equipo


c. Estrategias metodológicas para el núcleo temático

a) Utilización de recursos audiovisuales
b) Clases expositivas
c) Exposiciones orales individuales y/o grupales
d) Discusiones grupales
e) Análisis de documentos.

d. Bibliografía básica para el núcleo temático

Carvajal Á., Marcelo. (2007) Filosofía Adventista de la Educación. Quilpué, Chile: edición independiente, 2007.
Knight, George. (1980) Philosophy and Education. Berrien Springs, Michigan: Andrews University Press, 1980.
Luzuriaga, Lorenzo. (1959) Historia de la Educación y la Pedagogía. Buenos Aires: Editorial Losada, 1959, 3ª edición.


NÚCLEO TEMÁTICO 2: Filosofía y educación histórica y contemporánea

a. Expectativas de logro:
Identificar las filosofías tradicionales y modernas y sus implicancias en la educación.
Identificar los principales representantes de las escuelas filosóficas estudiadas.
Comprender los postulados básicos de cada una de las escuelas filosóficas estudiadas.
Comprender la importancia de las ideas filosóficas, religiosas, políti­cas y sociales, que conforman la vida contemporánea.





b. Contenidos conceptuales, procedimentales y actitudinales:

Conceptuales
Actitud/Valor
Corrientes filosóficas relacionadas con la Educación:
El Pragmatismo y la Educación: Progresismo
Respetar criterios de rigurosidad en el manejo de las fuentes y en el análisis.

El Neoescolasticismo en la Educación: Perennialismo
Desarrollar el pensamiento crea­tivo y crítico: clarificar, evaluar y generar ideas.
El Idealismo y el Realismo en la Educación: Esencialismo
Desarrollar el sentido crítico en las diferencias existentes entre las diversas corrientes filosóficas estudiadas.
El Existencialismo y la Psicología Existencial de la Educación: Humanismo
Respetar criterios de rigurosidad en el manejo de las fuentes y en el análisis.
El Positivismo y el Materialismo en la Educación: Conductismo
Reconocer la necesidad de poseer evidencias antes de emitir juicios.
La interpretación sociológica de Theodore Brameld y la Educación: Reconstruccionismo
Desarrollar curiosidad, apertura, juicio crítico y honestidad en el planteamiento y evaluación de las ideas de otros.
La dimensión futurista de Alvin Toffler y la Educación: Futurismo
Fortalecer la habilidad para analizar, interpretar y sintetizar información y conocimiento.
El Existencialismo y la Educación en la perspectiva de Iván Illich. Descolarización
Evaluar honestamente las evidencias que puedan contradecir creencias contemporáneas.


Procedimentales
Actitud/Valor
a) Habilidad para investigar.
Orientar la forma en que la persona se relaciona con otros seres humanos: trabajar en equipo.
b) Capacidad de conocer la realidad utilizando conocimientos y seleccionando información relevan­te.
Desarrollar interés por conocer la realidad.

c) Ubicar cada pensador en la escuela filosófica que le corresponde.
Analizar las ideas de cada pensador características fundamentales, configurándola de la forma más objetiva posible, visualizando aspectos positivos y negativos.
d) Plantear las conclusiones o deducciones que deriven del análisis realizado, para explicarlo en razón de las inferencias realizadas.
Apreciar la importancia de tomar decisiones responsables.

c. Estrategias metodológicas para el núcleo temático

a. Utilización de recursos audiovisuales
b. Clases expositivas
c. Exposiciones orales individuales y/o grupales
d. Discusiones grupales
e. Análisis de documentos.

d.Bibliografía básica para el núcleo temático

Carvajal Á., Marcelo. (2007) Filosofía adventista de la educación. Quilpué, Chile: edición independiente, 2007.
García Morente, Manuel. (1962) Lecciones preliminares de filosofía. Buenos Aires: Losada
Knight, George. (1980) Philosophy and education. Berrien Springs, Michigan: Andrews University Press, 1980.


NÚCLEO TEMÁTICO 3: Filosofía y educación cristiana

a. Expectativas de logro:
Reconocer los principales conceptos de metafísica, epistemología y axiología de la educación cristiana, y caracterizarlos objetiva e independientemente.
Parafrasear los principales postulados y fines de la educación cristiana.
Caracterizar las bases y fines de la educación cristiana desde una perspectiva bíblica.
b. Contenidos conceptuales, procedimentales y actitudinales:

Conceptuales
Actitud/Valor
a) Metafísica, epistemología y axiología de la educación cristiana.
Respetar y valorar las ideas y creencias distintas de las propias y reconocer el diálogo como fuente de superación de diferencias.
b) Visión antropológica de los alcances de la educación cristiana.
Desarrollar curiosidad, apertura, juicio crítico y honestidad en el planteamiento y resolución de problemas y situaciones problemáticas.
c) Currículum, rol del docente, naturaleza del alumno, función social de la escuela y metodologías en este contexto filosófico.
Desarrollar la capacidad de evaluar honestamente las evidencias que puedan contradecir creencias contemporáneas.

Procedimentales
Actitud/Valor
a) Desarrollo de un pensamiento autónomo y reflexivo.

Expresar y comunicar las opiniones, ideas, sentimientos y conviccio­nes propias, con claridad y eficacia.
b) Desarrollo de la habilidad de localizar, recuperar, organizar, interpretar y evaluar la información archivada.
Plantear conclusiones respecto de las relaciones detectadas entre los hechos comparados, en términos de diferencias, semejanzas, causas y efectos, etcétera.
c) Elaborar un esquema en el que se sinteticen las ideas centrales de lo leído o lo escuchado.
Emitir juicios a favor o en contra del objeto de la crítica, desde su propio punto de vista de quien la ejerce.
d) Elaborar preguntas o inquietudes en relación con los conceptos analizados.
Tomar una posición ante el objeto sometido a crítica, con base en los criterios preestablecidos.

c. Estrategias metodológicas para el núcleo temático

a) Utilización de recursos audiovisuales
b) Clases expositivas
c) Exposiciones orales individuales y/o grupales
d) Discusiones grupales
e) Análisis de documentos.

d. Bibliografía básica para el núcleo temático

Carvajal Á., Marcelo. (2007) Filosofía adventista de la educación. Quilpué, Chile: edición independiente, 2007.
Knight, George. (1980) Philosophy and education. Berrien Springs, Michigan: Andrews University Press, 1980.
Núñez, Miguel. (1993) Educar es redimir. Chile: Ediciones Universidad Adventista
White, Elena G. de. (1984) La Educación. Miami: Publicaciones Interamericanas.
White, Elena G. de. (1989) La educación cristiana. Miami: Publicaciones Interamericanas.


VII. CREDITAJE

Horas lectivas: 54 horas de trabajo semestral
Requisitos: 70% Asistencia mínima

Dos certámenes: 6 horas de trabajo semestral
Requisitos aprobación: Calificación mínima 51

Investigación bibliográfica: 4 horas trabajo semestral
Requisitos: Cumplir a lo menos con el 60% de la pauta adjunta

Otros trabajos: 8 horas trabajo semestral
Requisitos: Rendir 2 controles de lectura - Entregar un informe de lectura

Total horas semestrales: 72


VII EVALUACIÓN

- Dos Controles de lectura: 10% c/u
- Informe de lectura: 10%
- Dos certámenes: 25% c/u
- Una disertación: 10%
- Asistencia y trabajos individual y grupal en clase: 10%

BIBLIOGRAFÍA BÁSICA

Carvajal Á., Marcelo. (2007) Filosofía Adventista de la Educación. Quilpué, Chile: edición independiente, 2007.
Knight, George. (1980) Philosophy and Education. Berrien Springs, Michigan: Andrews University Press, 1980.
Luzuriaga, Lorenzo. (1959) Historia de la Educación y la Pedagogía. Buenos Aires: Editorial Losada, 1959, 3ª edición.
Núñez, Miguel. (1993) Educar es redimir. Chile: Ediciones Universidad Adventista
Sarramona, Jaume. (1997) Fundamentos de la educación. Barcelona: CEAC.
White, Elena G. de. (1984) La Educación. Miami: Publicaciones Interamericanas.


BIBLIOGRAFÍA GENERAL

Bowen, James. (1990) Teorías de la Educación. Innovaciones Importantes en el Pensamiento Educativo Occidental. México, Ediciones Limusa.
Cadwallader, E.M. (1987) Filosofía básica de la educación adventista. Entre Ríos, Argentina: Centro de investigaciones White.
Fermoso Estébanez, Paciano. (1988) Teoría de la Educación. México, Editorial Trillas.
García Morente, Manuel. (1962) Lecciones preliminares de filosofía. Buenos Aires: Losada
Lucas Hernández, Juan de Sahagún. (1996) Las dimensiones del hombre. Antropología Filosófica. Salamanca, Ediciones Sígueme.
Muñoz de la Fuente, René. (1989). Fundamentos de la Educación. Antofagasta, Chile, Universidad del Norte.
Young, Warren. (1981) Un enfoque cristiano de la filosofía. Texas: Casa Bautista de Publicaciones.
White, Elena G. de. (1989) Mente, carácter y personalidad. Miami: Publicaciones Interamericanas.
White, Elena G. de. (1989) La educación cristiana. Miami: Publicaciones Interamericanas.
Zea, Leopoldo. (1967) Introducción a la filosofía. México: UNAM.