lunes, 26 de abril de 2010

ORIENTACIONES PEDAGOGICAS Y SUS CORRESPONDIENTES MODELOS CURRICULARES

ORIENTACIONES O TENDENCIAS PEDAGÓGICAS QUE INCIDEN EN LA FORMACIÓN DE MODELOS CURRICULARES

Concepción curricular= " un conjunto relativamente coherente de ideas acerca de lo que es y debe ser el hombre, acerca de qué, y para qué; y de cuáles son o deben ser las vinculaciones entre la educación y la sociedad" (1987: 16).
Antes de conocer algunas corrientes curriculares una a una, queremos señalar que, como todas las concepciones teóricas, no se dan "en estado puro" en la praxis educativa, ya que existen rasgos comunes fácilmente identificables sobre todo en el proceso didáctico que resulta de la concretización de estas orientaciones.

I. LA ORIENTACIÓN PEDAGÓGICA LOGOCENTRISTA
Es aquella que surge desde la antigüedad, específicamente en la época de
Sócrates y Platón. Se consideraba al "logos" (o razón) como el verdadero motor del aprendizaje, el que sólo debía activarse con la ayuda externa del pedagogo.

El enfoque logocéntrico es conocido también como escolástico, y supone al niño
como un adulto en miniatura que debe ser dotado de conocimientos.
El centro del acto didáctico es el docente, quien enseña a través del lenguaje oral en la lección que imparte a un ritmo uniforme y "para todos".
Con este enfoque curricular y didáctico se tiende a formar el carácter por medio del cultivo del entendimiento, memoria y voluntad, generando un modelo racionalista - academicista, con alumnos receptores que van a aprender, viendo, oyendo y repitiendo.

Los componentes de la tendencia logocéntrica son: el profesor, el programa, la sala y el control de los aprendizajes a través de un proceso de evaluación - medición.

El profesor decide lo que se va a hacer, la parte del programa que se va a abordar,
los materiales que se van a utilizar, los ejemplos que se pondrán, y los trabajos que
realizarán los alumnos. En cambio, el alumno deberá esforzarse en atender y
seguir, paso a paso, las explicaciones.
En relación con el programa del estudio, el docente está preocupado por terminarlo
o repararlo y por ello obliga al alumno a avanzar a cierto ritmo, sin considerar si hay
asimilación por el total del grupo curso, lo que conduce inevitablemente al fracaso
en los alumnos que se van quedando rezagados. Como el objetivo fundamental de
esta tendencia es la transmisión de conocimientos, el control para la eficacia y el
rendimiento del sistema se basa en los resultados de los exámenes.

La forma en que está organizada la sala de clases se presta para que el profesor
pueda ser visto y escuchado. Los alumnos se sientan frente a él para escuchar un
silencio, bajo el sobreentendido de una asimilación de conocimientos por el alumno
y de una posición de autoridad única del docente. El lema clásico en la antigüedad
era "magíster dixit, discipulus credit" (el maestro dice y el alumno cree.).

El modelo racionalista académico
Herederos de esta tradición clásica es el llamado modelo racionalista -
académico, aquel cuyo propósito principal es la transmisión de la cultura sistematizada, capacitando al alumno para acceder a las más importantes ideas y creaciones humanas.

Enmarcada en la filosofía positivista, enfatiza la adquisición de la cultura
universal, a través del estudio de disciplinas clásicas como matemáticas, idiomas,
historia, literatura, filosofía y ciencias naturales.
Parte del supuesto que el aprendizaje de estas disciplinas y del método que ellas
utilizan para desarrollarse, hacen crecer intelectualmente al educando (su
raciocinio, imaginación, memoria) habilitándolo no sólo para preservar el
patrimonio cultural sino que además para acrecentar el campo de conocimiento
de la disciplina de su especialización.

Este modelo conlleva a un menosprecio de los aprendizajes de tipo práctico.
Sostiene que incluir en los planes y programas de estudios, asignaturas o
actividades de este tipo, restaría tiempo al estudiante para el estudio de materias
que le permiten cultivar el intelecto.

II. LA ORIENTACIÓN PEDAGÓGICA PSICOCENTRISTA.
El enfoque de orientación psicocéntrico se conforma a partir de cinco principios del
movimiento pedagógico conocido como Escuela Nueva. Estos se refieren a:
• Énfasis en el desarrollo intelectual y el aprendizaje científico, técnico del
alumno.
Este es el constructor del contenido de su propio aprendizaje y protagonista de
su desarrollo, con base en sus intereses, necesidades, actividades creativas, etc.
• Acciones del profesor centradas en el alumno.
Deben girar alrededor de las necesidades e intereses del educando, incluso la
selección del contenido.
• Individualización de la enseñanza.
La enseñanza debe adaptarse a cada alumno, ya que son diferentes en
necesidades, intereses, carácter y ritmo de aprendizaje.
• La relación pedagógica no debe ser autoritaria.
No debe haber imposición de modelos adultos, el niño debe recuperar la voz y la
palabra. Los reglamentos, prohibiciones y castigos inhiben la libertad y la
originalidad del alumno
• El ambiente de la escuela debe ser natural.
Como se trata de una preparación para la vida; el ambiente escolar será lo más
parecido a la vida, y las experiencias que se seleccionen se han de extraer de la
realidad del educando.

Considerando los principios mencionados en la tendencia psicocéntrica, se pueden incluir diversos modelos curriculares adscritos a ella:
a) El modelo curricular cognoscitivista
b) El modelo curricular de realización personal
c) El modelo tecnológico.

El modelo, curricular cognoscitivista.
Se llama así, porque su base teórica está sustentada en el cognoscitivismo. Para
esta corriente curricular lo fundamental es desarrollar en el educando sus
habilidades intelectivas y estratégicas cognoscitivas, es decir, capacitando para
"aprender a aprender por si mismo".

Los contenidos culturales tienen un valor instrumental, sólo son medios; son
importantes en cuanto sirven al propósito de perfeccionar los procesos intelectuales y estrategias cognoscitivas del educando, los cuales él utilizará al
emprender nuevos aprendizajes, cada vez de mayor complejidad. Si el educando
perfecciona estas facultades o capacidades quedará habilitado prácticamente
para perfeccionarse por si solo y casi indefinidamente.

En suma, a esta tendencia le preocupa más el sujeto que aprende y cómo
aprende, dado que él mismo deberá ser capaz de elaborar sus particulares
interpretaciones de las situaciones nuevas que se le presentan, tanto en el
contexto escolar como extraescolar.

El modelo curricular de realización personal
También esta corriente esta fuertemente impregnada por la filosofía personalista (humanista) y por las escuelas psicológicas estructuralistas de la Gestalt.
Los contenidos culturales son sólo un medio para lograr que el educando alcance
un desarrollo integral (intelectivo, afectivo, volitivo) y encuentra los valores por los cuales seguirá su proyecto personal de vida.

La escuela debe proporcionar un clima educativo, una atmósfera cultural amplia,
que facilite - no impositivamente- la liberación de todas las potencialidades del
educando para su perfeccionamiento total.

Es fundamental el aprendizaje activo, en experiencias integradores y grupales,
coherentes con la etapa de desarrollo en que se encuentra el alumno, respetando
ritmos, aptitudes e intereses individuales. Se parte del supuesto que en el
educando existe una motivación intrínseca que lo conducirá a asumir una
responsabilidad frente al proceso de aprender, lo que a su vez facilitará el auto-
descubrimiento; la coherencia entre su pensar, sentir, actuar; su libertad para
elegir entre opciones que le presentara la vida escolar y la ulterior vida social.
Se podría decir que la máxima aspiración en esta tendencia curricular es lograr
que la persona aprenda con agrado (fuerte motivación o locus de control interno),
aquello que estima valioso (escala propia de valores) manteniendo un equilibrio
armónico interno, (desarrollo integral) y con su entorno, realizando su propio
proyecto personal de vida.

Sin duda, la organización lógica de la materia cultural en asignaturas, y la clásica
agrupación de alumnos en cursos, que caracteriza al currículo racionalista-
académico, imposibilita o dificulta atender la educación personalizada y respetar
las diferencias individuales de experiencias previas, de aptitudes, intereses,
motivaciones, entorno económico y social, disposiciones, etc. En dicho contexto,
es difícil promover estímulos culturales a cada realidad - alumno o realidad de
grupo curso.

El modelo curricular tecnológico
El modelo recibe diversos nombres, entre otros conductual y eficientista. Parte
de una visión de la enseñanza como una actividad regulable, que consiste en
programar, realizar y evaluar, como parámetros de control y realización científica.
Sus fundamentos psicológicos están asociados al conductismo (S-R) y al
neoconductismo (S-O-R) y a los modelos de aprendizaje basados en el
condicionamiento tanto clásico como instrumental u operante.

El aprendizaje se consigue por asociación de elementos o partes que
posteriormente constituirán un todo, también diremos que el aprendizaje es
externo y periférico, y está basado en el estimulo. Una vez fijado éste, la
respuesta es predecible ya que, fijadas las variables independientes (Estímulos
=S), e intervinientes (Organismo = O) y la variable dependiente (Respuesta = R)
es controlable.
El modelo de aprendizaje es opaco. Sólo es explícito y transparente el estimulo y la respuesta (S-R).

Dado que esta orientación curricular, en esencia, no postula un tipo de hombre,
de sociedad o de cultura; sino que, más bien mantiene una posición neutra en
relación con los elementos mencionados, es considerada cualitativamente
diferente de las otras tendencias curriculares analizadas. Incluso, algunos le
niegan el carácter de modelo curricular. En todo caso, no cabe duda que su
enfoque dio un fuerte impulso a la Tecnología Educativa.

III. LA ORIENTACIÓN O TENDENCIA PEDAGÓGICA SOCIOCENTRISTA
Como su nombre lo indica, esta orientación pedagógica se realiza en la dimensión
social del aprendizaje. Bajo esta concepción se conocen dos modelos curriculares.
a) El modelo curricular con énfasis en la restauración social; y
b) El modelo curricular socio crítico surgido desde la Escuela de Frankfurt.

El módulo curricular con énfasis en la restauración social
Bajo esta concepción, la escuela y el profesor se consideran agentes de cambio.
El objetivo principal del curriculum es capacitar al alumno para participar activa y
responsablemente en los cambios sociales.

Se privilegia la dimensión social del educando, por sobre sus necesidades e
intereses individuales. Se concibe el desarrollo individual en íntima relación e
interdependencia con el contexto social, por lo que deben existir fuertes vínculos
o puentes entre escuela y comunidad se aprende "en" y "para" la convivencia y
para la eficiencia social.
Del patrimonio cultural universal del pasado,-preocupación preeminente de la
corriente academicista -, sólo se rescata aquello que puede ser necesario para el
presente o para el futuro.

Lo fundamental es desarrollar aprendizajes útiles para adaptarse a una sociedad
cambiante e inestable (corriente adaptativa). Otros sostenedores de esta
orientación curricular van más lejos; postulan que no es suficiente preparar al
educando para adaptarse a los cambios que experimenta la sociedad; a él le
corresponde participar activamente en la solución de problemas existentes y
capacitarse para orientar y promover los cambios venideros (corriente reformista
o futurista).
El pragmatismo que subyace en esta concepción curricular, privilegia los
aprendizajes funcionales, los trabajos en equipo (principio de socialización) y en
la unidad de contenidos culturales (principio de integración).
En América Latina se destaca el brasileño Paulo Freiré como defensor del
modelo anterior. La tradición sociocrítica del curriculum surge a partir de la
Escuela de Frankfurt, sobre todo de la lectura de Jüngen Habermas. Este
pensador alemán, considera al curriculum como un análisis crítico- cultural, cuya
función principal es política, liberadora y emancipadora.

En este contexto, la práctica contextúal de la cultura se define como referente
para el aprendizaje, práctica que debe realizarse a través de los
contextos de clase, el contexto personal y social, y el contexto político.
También se define al modelo sociocrítico como "una construcción social e histórica, apoyada en una metateoría.
En definitiva, el modelo sociocrítico se articula a través de dos dimensiones:
a) Dimensión cultural, y
b) Dimensión mediadora del proceso de enseñanza - aprendizaje.

En la dimensión cultural, se trata de establecer en primer lugar una selección
natural de los elementos de la cultura universal, hasta conformar una cultura
escolar. Una vez establecida se deben determinar las capacidades, destrezas,
valores, contenidos, métodos y procedimientos usados por la sociedad actual y
proyectarlos desde una perspectiva diacrónica y sincrónica.
Se trata en definitiva de lograr que la cultura social se convierta en cultura
escolar por medio de instrucciones educativas y los profesores.
En cuanto a la dimensión mediadora del proceso de enseñanza - aprendizaje, se trata de enseñar a los alumnos desde una perspectiva cognitivo - contextúa!.
En este sentido, los profesores se convierten en mediadores de los aprendizajes, a partir de una medición mayor que es la medición instruccional.

IV. LA ORIENTACIÓN O TENDENCIA CURRICULAR TRASCENDENTALISTA
Teóricamente, se considera como el primer teórico de esta orientación a Juan Amos
Comenio, quien incorporó el concepto de "pansofía educativa, incorporando el aprendizaje trascendentalista holístico como capacidad de integralizar el conocimiento, donde lo espiritual tiene una gran importancia.
Según Comenio, una educación pansófica debe incluir necesariamente el saber
espiritual, que sólo un profesor religioso puede darlo.

En general, la educación trascendentalista no sólo es propia de la escuela cristiana,
sino también de todas aquellas que privilegian lo espiritual o trascendental las
escuelas chinas, hindúes y otras.
Dentro de la tendencia trascendentalista, es posible encontrar dos modelos curriculares que nos interesan:
a) el modelo bíblico - antropológico, propio de los colegios protestantes.
b) El modelo humanista cristiano, propio de los colegios católicos.

El modelo bíblico - antropológico
Según este modelo, la educación del hombre cristiano es un proceso de
desarrollo integral permanente, denominado teológicamente santificación a fin
de habilitarlo para relacionarse con, y servir de manera abnegada a Dios y a sus
semejantes en toda circunstancia, tiempo y lugar. En este sentido, facultades
físicas, mentales, espirituales y sociales que Dios ha dado a cada uno según su
voluntad (1 Corintios 12:11)
Se trata que cada uno logre lo máximo del potencial y las oportunidades que Dios
ha puesto a su disposición en respuesta a la voluntad revelada de Dios para cada
individuo en particular (Juan 21: 15-22),
Esta educación se logra como resultado de la cooperación de las agencias
divinas, Dios - Padre, Dios- Hijo, Dios - Espíritu Santo y los ángeles con los
esfuerzos humanos de padres, maestros, alumnos e instituciones.
Mediante el estudio de la Biblia, la oración, la reflexión, la contemplación, el
estudio de la naturaleza y, de manera muy destacada, mediante la obra redentora
y mediadora de Jesucristo.
El fin inmediato del currículo bíblico-antropológico es la restauración o
redención de la persona humana por medio de la comunicación del hombre con
Dios y el conocimiento del carácter de Dios, mediante el estudio y comprensión
de su creación.
La educación bíblico-antropológica tiene a la persona del alumno como centro,
procura la ejecución de un proceso educativo personalizado y no masificado, en
una labor que apunta a la restauración del individuo.
El modelo humanista cristiano
Se diferencia del modelo curricular bíblico antropológico en que en este modelo
propio de la Iglesia Católica se le da gran importancia al hombre como hijo de
Dios; por lo tanto, la idea es perfeccionar capacidades, y no por influjo directo del
Padre, Hijo y Espíritu Santo.

El Papa Juan Pablo II señaló en una Encíclica que "la Iglesia (Católica) es
experta en humanidad", dándole gran importancia al concepto de humanismo
integral, elaborado filosóficamente por Jacques Maritain, Emmanuelle Mounier y
otros destacados filósofos cristianos.
El modelo curricular protestante o bíblico - antropológico, en cambio, privilegia el Espíritu Santo como ministerio didáctico, mientras que el modelo católico humanista
cristiano le concede gran importancia a las enseñanzas de la "Santa Madre
Iglesia", a los santos y creyentes católicos.

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